La nueva normalidad y los nuevos accesorios

Las mascarillas han llegado para quedarse, más que protección contra un virus que acabamos de conocer es una manera más higiénica de convivencia, pero estas no son eternas, no sobrevives con una sola mascarilla…conozcamos más de ellas y como mantenerlas limpias para que cumplan su propósito de protegernos. ¿Qué tipo de mascarillas hay y cuál debería usar? Actualmente hay tres tipos de mascarillas y su uso depende de nuestras necesidades en el día a día: Higiénicas: dentro de esta clase están las mascarillas que están vendiendo actualmente las grandes superficies, los supermercados y las lavables que se pueden conseguir en internet y que incluyen unos filtros extraíbles diseñados para proteger al usuario del polvo, del pólen y de partículas grandes. Están recomendadas para la población en general, teniendo en cuenta que protege a los demás de las partículas que podemos desprender al hablar o al toser. Quirúrgicas: aunque parezcan iguales que las higiénicas de supermercado, estas tienen un nivel de protección mayor porque tienen más capas en su composición. También están recomendadas para toda la población, ya que protegen a los demás de nuestras partículas. EPI: las ya famosas mascarillas FFP1, FFP2 y FFP3 son consideradas equipos de protección individual porque en su mayoría protegen tanto a quien las lleva como a quienes le rodean. En este grupo, sin embargo, se encuentra una excepción, y son las que poseen válvula, ya que por ahí se pueden colar las partículas que desprendemos y contagiar a los demás. Están recomendadas para el personal sanitario, personas que por su trabajo no pueda respetar la distancia de seguridad o para personas que convivan con infectados de Covid-19. ¿Cómo puedo saber si mi mascarilla es "buena"? Este es, sin duda, uno de los temas más polémicos actualmente y se los digo sinceramente: creo que tendría que hacer un máster para saber con certeza si una mascarilla, al menos, tiene el etiquetado correcto. No quiero profundizar en un tema tan técnico que del que, por supuesto apenas tengo conocimiento, pero es importante saber que las mascarillas quirúrgicas deben cumplir con los siguientes requisitos: Debe tener el marcado CE o en su defecto el número de autorización de la Sociedad Española del Medicamento. Debe tener el nombre del fabricante. Debe aclarar qué tipo de mascarilla es (tanto las quirúrgicas como las FFP tienen diferentes grados de filtración). Que cumplen una norma de calidad llamada UNE EN 14683 Por su parte, las mascarillas EPI deben cumplir con los siguientes requisitos: Debe tener el marcado CE Debe tener los 4 dígitos del Organismo Notificado Se debe comprobar en la página web del Ministerio de Sanidad (es algo que debería hacer quien vende las mascarillas, pero si queremos estar seguros, debemos hacerlo nosotros. Debe indicar qué tipo de mascarilla es (FFP1, FFP2 o FFP3) o KN95. Si tu mascarilla pone que es FFP 2 y KN95 es comparable a que una botella de vino ponga que tiene denominación de origen Ribera del Duero y Rioja (a la vez). El nombre del fabricante Hay que tener en cuenta que este tipo de mascarillas son más susceptibles de falsificaciones, así que es aquí en donde se pueden encontrar la mayoría de irregularidades. En este momento es tal el caos, que desafortunadamente es muy fácil encontrase con mascarillas mal etiquetadas, sin certificados (o con certificados falsos, en muchos casos), así que encontrar una que cumpla con toda la reglamentación es casi una lotería. Aunque deberíamos comprarlas siempre en la farmacia, esto tampoco es una garantía de calidad así que, ante este panorama, tengamos en cuenta dos cosas: cualquier mascarilla (bien usada), es mejor que nada, y en cualquier caso, debemos respetar SIEMPRE la distancia de seguridad. ¿Las mascarillas se pueden desinfectar? Salvo las mascarillas de tela que se deben lavar a una temperatura mayor a 60°, y los EPIS que indiquen que son reutilizables (tienen una estructura de plástico al que se le añaden filtros homologados), las mascarillas son desechables: es decir, al cumplir su tiempo estipulado de uso, se deben tirar. Actualmente ningún procedimiento de desinfección casero (como meterlas en el horno durante 30 minutos o plancharlas con vapor), está recomendado por ningún fabricante u organismo sanitario, ya que al hacerlo las mascarillas se suelen deformar y no se ajustan bien a la forma de la cara, además de que no hay evidencia de que el poder de filtrado permanece inalterado. Una de las preguntas que todos nos hacemos actualmente es si al usarlas durante una hora al día se pueden seguir utilizando hasta completar su vida útil (4 horas para cualquiera de ellas, siendo imprescindible cambiarlas si se humedecen o si se ensucian). Yo lo consulté con mi médica de cabecera y su recomendación fue que en caso de no poder utilizar una nueva cada día, las pulverice en la parte exterior un par de veces (nunca más que eso), con alcohol al 96%, las deje airear un rato y luego las guarde en un sobre (con tu nombre, en caso de que convivas con más personas). Repito, no es lo ideal, pero puede ser una medida excepcional teniendo en cuenta la economía familiar de muchos hogares en la actualidad. Recuerden que la mascarilla no es suficiente para protegernos, debemos mantener distancia, lavarnos las manos y sobre todo traer con nosotros toallas o desinfectante para cuando debamos o toquemos superficies que son de uso público.